Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

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Resumen

Este artículo fue originalmente publicado en la sección “Lanterna mágica” de O Pirralho [El chaval], revista fundada por Oswald de Andrade (en São Paulo, 1912). El artículo escrito por el joven autor se coloca en pro de una “manifestación superior de nacionalidad” con respecto a la producción de arte en el Brasil. De hecho, el autor dirige su texto de modo más específico a los artistas incluidos en el llamado Pensionato Artístico do Estado de São Paulo. Entre 1912 y 1931, esta pensión estatal cubrió gastos de estudios técnicos de perfeccionamiento de aquellos artistas paulistas que iban a Europa. La propuesta de Oswald de Andrade implicaba lo siguiente: tras haberse cumplido este proceso de aprendizaje, los artistas tendrían la obligación de sacudirse, de librarse de los “motivos pictóricos que adquirieron, así como de las sugerencias que recibieron sobre arte local” en el extranjero. A su juicio, era imperativo buscar, en los “recursos inmensos del país”, la expresión de una pintura capaz de ser reconocida bajo el adjetivo de “brasileña”.

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Resumen

Desde Paris ?, o artigo de Oswald de Andrade requer uma "manifestação superior de nacionalidade" na produção de arte do Brasil. O autor se dirige mais especificamente aos contemplados pelo Pensionato Artístico do Estado de São Paulo, que, entre 1912 e 1931, subvencionou estudos de aperfeiçoamento técnico de artistas paulistas na Europa. Andrade propunha que, após esse aprendizado, os artistas se livrassem dos "motivos picturais (sic) que tiveram, das sugestões que sofreram da arte local " no exterior, para buscar nos "recursos imensos do país" a expressão de uma pintura capaz de ser reconhecida sob o adjetivo de "brasileira". O texto foi originalmente publicado na seção "Lanterna Mágica" do jornal "O Pirralho", fundado pelo autor em 1912, em São Paulo.

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Comentarios críticos

A mediados de la década de 1910, el escritor Oswald de Andrade (1890?1954) identifica una cierta “agitación” entre el medio pictórico de São Paulo. Todo gira en torno al Pensionato Artístico, programa del gobierno del estado que concedió becas de estudio en Europa, subvencionando durante casi veinte años tanto a artistas plásticos como a compositores musicales. Sin embargo, el autor pone el dedo en la llaga de una ausencia básica: la carencia de una pintura que sea del todo nacional, “brasileña”; esta, según su prescripción de cuño plástico, estaría volcada hacia los “recursos inmensos del país, de sus tesoros de color y de luz”. En su opinión, la excepción a la regla, hasta ese momento, había sido el pintor [José Ferraz de] Almeida Júnior (1850?89), artista que se dio a notar por pintar el paisaje y el cotidiano del hombre rural de São Paulo. De hecho, Almeida Júnior había trabajado sus obras con inevitables herencias del realismo francés, valiéndose de una paleta de colores claros, luminosos y pinceladas más libres; con ello distanciándose, en ciertos aspectos notables, de la pintura de tenor académico que se practicaba asiduamente en el Brasil de entonces. No obstante, para Oswald, todavía faltaban pintores que, “al incorporarse a nuestro medio y a nuestra vida”, operaran a partir de los “más variados modelos escénicos, los más diversos tonos de paleta, los más expresivos tipos de vida trágica y opulenta de nuestro vastísimo ‘[h]interland’” (interior del país). En fin, pintores enriquecidos que pudieran combinar el aprendizaje exterior con la experiencia local. En el fondo de las palabras del autor subyace ya lo que será, en la década siguiente de 1920, uno de los postulados vertebrales del “modernismo” brasileño. Ahí radica la importancia pionera del presente documento.   

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Comentarios críticos

Em meados da década de 1910, o escritor Oswald de Andrade identifica uma "agitação" entre os pintores de São Paulo, por conta do Pensionato Artístico, programa do Governo do Estado que concedeu bolsas de estudo na Europa a artistas plásticos e compositores paulistas, por quase 20 anos. Porém, no artigo, o autor lamenta a ausência de uma pintura genuinamente nacional, brasileira, prescrita por ele como voltada para os "recursos imensos do país, dos tesouros de cor, de luz". Na opnião de Andrade, quem havia chegado mais perto desse propósito até aquele momento fora (José Ferraz de) Almeida Júnior (1850-1889), que se notabilizou por pintar a paisagem e o cotidiano do homem do interior paulista, em obras com heranças do realismo francês, palheta de cores claras, luminosas, e pinceladas mais livres, distanciando-se, em alguns aspectos, da pintura acadêmica que se praticava no Brasil. Mas faltavam ainda pintores que, "incorporados ao nosso meio, à nossa vida", trabalhassem a partir dos "mais variados modelos de cenários, os mais diversos tons de paleta, os mais expressivos tipos de vida trágica e opulenta do nosso vasto 'hinterland'" (algo como terra insinuante, em português). Pintores, enfim, que pudessem combinar o aprendizado no exterior com a experiência local.

 

b- Busca, construção e expressão de aspectos locais

b- Circulação de artistas, intelectuais e obras entre Brasil, Europa e EUA

b- Modernismo: arte e ideário

b- Nacional e universal

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Investigador
José Augusto Ribeiro
Equipo
FAPESP, São Paulo, Brasil
Crédito
Oswald de Andrade, 1915
Localización
Biblioteca Municipal Mário de Andrade - Seção de Arte