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Resumen

El Teatro Nacional fue un magno proyecto arquitectónico de la era porfiriana que se mantuvo inconcluso a causa del estallido revolucionario de 1910. Más tarde fue acondicionado por varios gobiernos posrevolucionarios para transformarlo en Palacio de Bellas Artes. Abrió sus puertas, finalmente, en 1934. En opinión de Arturo Zepeda, miembro de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), la implantación del edificio significaba restaurar las lógicas culturales de la vieja oligarquía. De hecho, el alto precio de entrada a los espectáculos representaba un escollo insalvable para los públicos proletarios. Según este crítico, Diego Rivera, José Clemente Orozco o Carlos Chávez —ya fuera con su colaboración o bien con su presencia— avalaban esta situación desigual, injusta. Concluye afirmando que sólo una verdadera revolución daría fin a dichos procesos de exclusión cultural.

Comentarios críticos

En septiembre de 1934, la inauguración del Palacio de Bellas Artes ocasionó diversas reacciones negativas. La más inmediata, la del 1º de octubre, se concretó en un Manifiesto donde una amplia gama de intelectuales y artistas rechazó la recuperación de este símbolo cultural de la dictadura. En realidad, la idea de convertir la ruina del antiguo Teatro Nacional en Palacio de Bellas Artes y darle un sentido de utilidad social había nacido de Alberto J. Pani en 1932. De ahí que se le añadieran dos museos, el Nacional de Artes Plásticas y el de Arte Popular, con la idea de activar mercados para los artistas y artesanos mexicanos; ambos museos muy pronto decayeron.

Por su parte, la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), inició su propio proceso de crítica desde la perspectiva de la cultura proletaria y abierto rechazo a la alta cultura. Además, moldeó su visión a partir de criterios políticos, pues la Internacional Comunista exigía enfrentar tanto la amenaza de los regímenes fascistas como la conjura trotskista, que respectivamente asociaron con el presidente Abelardo L. Rodríguez (1932-34) y el muralista Diego Rivera (1886-1957).

Investigador
Francisco Reyes Palma : CURARE A. C.
Equipo
CURARE, Espacio crítico para las artes, Mexico City, Mexico
Localización
Fondo Reservado de la Biblioteca Justino Fernández del Instituto de Investigaciones Estéticas, Universidad Nacional Autónoma de México