Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

www.mfah.org Home

IcaadocsArchive

Document first page thumbnail
  • Registro ICAA
    764028
    TÍTULO
    A los soldados, a los obreros y a los campesinos : Los tres somos víctimas, los tres somos hermanos : Farsa en varios actos titulada : La caída de los ricos y la construcción de un nuevo orden social / Por D. y G. Alfaro Siqueiros
    IN
    El Machete : periódico quincenal (México, D. F., México). -- Abr., 1924
    DESCRIPCIÓN
    p. 5 : ill.
    IDIOMAS
    Español
    TIPO Y GÉNERO
    Artículo de prensa – Farsa
    CITA BIBLIOGRAFICA
    Siqueiros, David Alfaro and Graciela Amador. "A los soldados, a los obreros y a los campesinos: Los tres somos víctimas, los tres somos hermanos; Farsa en varios actos titulada; La caída de los ricos y la construcción de un nuevo orden social." El Machete: Periódico quincenal (Mexico City), April 1924.
    DESCRIPTORES DE TÓPICO
    OTROS AUTORES
Resumen

Al prólogo de la farsa “La caída de los ricos y la construcción del nuevo orden social”, sigue la escena del primer acto intitulada “El ejército de los soldados, obreros y campesinos”. Se ofrece un panorama triunfal de la revolución socialista y los tres sectores mencionados marchan en formación militar, entonando el himno de la Internacional. Como primera acción de gobierno, los dirigentes, que representan la experiencia del obrero, la energía del soldado y la fe del campesino, se proponen erigir un tribunal para juzgar a los enemigos del pueblo (hacendados, acaparadores, agiotistas, generales, clérigos, funcionarios públicos, etcétera), a quienes han hecho prisioneros. No obstante, sus pares antagónicos —obreros y soldados que encarnan los valores de ingenuidad, debilidad y falsedad— interceden por éstos, afirmando que colaborarán con el nuevo régimen a cambio de que se les perdone la vida. La voz de la experiencia se niega a concederles el indulto y organiza la conformación del jurado popular. El primero en ser interrogado es un soldado traidor, el cual se confiesa instrumento de la burguesía para perpetrar crímenes contra sus hermanos de clase y raza. Esta primera parte del acto concluye cuando se conmina al soldado a que no vuelva a usar la fuerza contra los pobres. Por separado, se ofrece a los lectores la asesoría de un actor comunista para llevar a cabo la interpretación de la citada pieza teatral.

Comentarios críticos

El lenguaje, el estilo y la trama de la farsa son típicos del realismo socialista, en boga en la URSS en ese momento. A raíz de la revolución bolchevique, las nociones de que el triunfo revolucionario estaba en la unidad de las tres "víctimas" y "hermanos" de clase (el soviet de obreros, campesinos y soldados pobres) y de que el poder sólo podría conquistarse derramando sangre, se convirtieron en artículos de fe y leitmotivpara los comunistas de todo el mundo. Por otra parte, la obsesión con los juicios sumarios (referente del arquetipo del juicio final) habla de un afán pretendidamente justiciero, que en la Unión Soviética se desplegó por medio de las "depuraciones" leninistas posrevolucionarias. No obstante, en el caso mexicano no tuvo lugar, si exceptuamos los ajustes de cuentas entre caudillos. Ante esta falta de experiencia concreta, los comunistas mexicanos podían elevar su retórica al grado de pedir las cabezas de sus enemigos, aunque en los hechos fueran poco más que inofensivos.

Este primer acto de la farsa también está ilustrado con un grabado de David Alfaro Siqueiros (1896-1974) sobre la trinidad de los "buenos", antípoda del mural que José Clemente Orozco (1883-1949) había realizado con el mismo tema en la Escuela Nacional Preparatoria en 1923. La preferencia del grabado sobre otros recursos gráficos podría obedecer al influjo del muralista de origen francés Jean Charlot (1897-1979) sobre los pintores comunistas mexicanos. Así como también a la incipiente revalorización tanto de las gacetas callejeras decimonónicas como de las hojas de corridos ilustrados; los cuales, combinando el grabado y el texto, informaban de forma más o menos inmediata sobre los acontecimientos más interesantes o sorprendentes de ese momento para el vulgo.

Al respecto, cabe señalar la evidencia de que Charlot descubrió a José Guadalupe Posada hacia 1923; pero no fue sino hasta agosto de 1925 que el francés publicó su artículo "Un precursor del movimiento del arte mexicano: el grabador Posadas" (sic) en la Revista de revistas. En él sostuvo que la obra de éste artesano cuasi primitivo mostraba la esencia indígena y, por ende, encarnaba lo más genuino de la expresión plástica mexicana; interpretación sui generis a la que más tarde se asociaría la idea de que Posada había sido un crítico asiduo de la dictadura porfiriana. La conjunción de ambas ficciones dio por resultado que los artistas comunistas se proclamaran epígonos del grabador.

Investigador
Adela Cedillo : CURARE A. C.
Equipo
CURARE, Espacio crítico para las artes, Mexico City, Mexico
Crédito
© 2011 Artists Rights Society (ARS), New York / SOMAAP, Mexico City, Mexico
Localización
Biblioteca Guillermo Bonfil Batalla de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, Fondo José Toribio Medina del Instituto Panamericano de Geografía e Historia