Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

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Resumen

 

El texto presentado por León Ferrari (1920–2013) para ser discutido en el Primer Encuentro Nacional del Arte de Vanguardia (Rosario Argentina, 1968) postula como nueva estética revolucionaria lo que denomina un “arte de los significados”. Fundamentalmente, su discusión con las otras variantes del arte político pasaría por considerar que no basta con el compromiso ni con la adhesión del artista como sujeto a la causa revolucionaria. Es necesaria, además, la producción de una obra de arte objetivamente revolucionaria que realice en sí misma la voluntad de cambio (político y estético) de su creador. “El triunfo de sus obras significó el fracaso de sus intenciones”, señala Ferrari. Y continúa en una frase que podría leerse como crítica implícita a producciones como las de Antonio Berni y Ricardo Carpani: “las villas miseria con latas pegadas se vendieron a muy buenos precios y los obreros revolucionarios con puños cerrados se colgaron en los salones de sus patrones”. Ferrari señala la necesidad de cambiar de medio y de público, proponiéndose el incorporar a la nueva obra la cultura del nuevo público popular. Para lograrlo, habría que romper con el lenguaje de élite hasta entonces desarrollado por el arte experimental, “cuyas claves desconoce la mayoría”. Entonces, la carga revolucionaria de la obra no está en la intención del creador, sino en la efectividad objetiva de la obra cuando entra en contacto con el público al que se dirige: “El arte no será ni la belleza ni la novedad, el arte será la eficacia y la perturbación. La obra de arte lograda será aquella que dentro del medio donde se mueve el artista tenga un impacto equivalente en cierto modo al de un atentado terrorista en un país que se libera”, concluye Ferrari.

 

Comentarios críticos

Dentro del Itinerario de 1968, esto es, la secuencia de acciones y definiciones que protagoniza la vanguardia argentina en su acelerado proceso de radicalización artística y política, el Primer Encuentro de Arte de Vanguardia es la instancia de mayor autorreflexión sobre el lugar adonde habían quedado colocados una vez concretada la ruptura con las instituciones artísticas. Los artistas de Rosario y de Buenos Aires se autoconvocan en Rosario, a lo largo del fin de semana del 10 y 11 de agosto, en una reunión que muestra la densidad del proceso de elaboración y discusión de las ideas estéticas y políticas que sustentan el Itinerario del ’68. Pone de manifiesto la autoconciencia de los artistas plásticos acerca de la “situación límite” en la que se encuentran.

La intensidad de las rupturas que venían protagonizando los instalaba fuera del (o más aún, en oposición al) circuito modernizador con el cual habían convivido hasta entonces. Ese desplazamiento, el abandono de los lugares y los soportes (físicos, materiales, institucionales) conocidos o ya transitados para hacer arte, es vivido por los artistas con una actitud autorreflexiva muy marcada. Esta actitud ya podía percibirse en los escritos (manifiestos, volantes, cartas) con los que acompañan sus intervenciones a lo largo del Itinerario del ‘68. Pero, sin duda, es el I Encuentro el que congrega al colectivo en un ámbito de discusión y elaboración, al que se suman otros importantes intelectuales.

El Encuentro supone la voluntad de construir una instancia colectiva mayor  —más allá de los grupos, talleres, amistades y afinidades ya existentes—, que aglutine a los artistas de vanguardia del país. Implica, incluso, la ubicación de los artistas en un lugar de producción y elaboración teórica, poco habitual en el medio plástico. No se agrupan para hacer una obra, ni organizar una muestra. Se reúnen para evaluar ellos mismos en qué lugar están y adónde deben dirigirse. Las cuatro ponencias presentadas a la discusión en el I Encuentro tienen un común denominador: en el marco del debate sobre “el lugar del arte en el proceso político revolucionario”, intentan formular alternativas dentro de la actividad artística desde las cuales aportar algo eficaz a la transformación de la realidad. Esa defensa de la especificidad artística y de la experimentación formal contrasta no sólo con las variantes de arte político o con las zonas de la vanguardia despolitizadas o lúdicas existentes entonces en la Argentina. Sobre todo, es una alternativa (efímera, es cierto) a la opción que se impone entre la misma vanguardia poco tiempo después, cuando el lugar que asume la dimensión política no deja margen a la posibilidad de intervenir en la esfera pública con una modalidad y desde una lógica propias de la vanguardia artística.

Investigador
Ana Longoni
Equipo
Fundación Espigas, Buenos Aires, Argentina
Crédito
Courtesy of the personal archives of Alicia and León Ferrari, Buenos Aires, Argentina
Localización
Archivo Graciela Carnevale, Rosario, Argentina.