The editorial categories are research topics that have guided researchers during the recovery phase and continue to be the impetus behind the Documents Project’s digital archive and the Critical Documents book series. Developed by the project’s Editorial Board, each of the teams analyzed this framework and adapted it to their local contexts in developing their research objectives and work plans during the Recovery Phase. Learn more on the Editorial Framework page.
Ocultar
En esta entrevista, David Alfaro Siqueiros relacionaba a Rufino Tamayo con el formalismo de la Escuela de París, con la actitud snob y burguesa de los detractores del arte político. Reconocía el sentido colorista y de síntesis en su obra pero le aclaraba que la idea de presentar las figuras hacia fuera de la superficie del cuadro, la realizó él desde 1935. No obstante, aceptaba que los escorzos adelantados de Tamayo no sólo dependían de las proporciones del volumen, sino del agregado de la profundidad y el adelantamiento de gamas y valores, aspectos que, a su juicio, eran dignos de elogio. Siqueiros concluye diciendo que para Tamayo la crisis en la pintura radicaba en no tomar el camino de Picasso, Braque o Miró; en cambio, él pensaba que la crisis se encontraba en el abandono de las doctrinas revolucionarias. Para tanto, Siqueiros proponía iniciar un segundo periodo más acorde al momento “en su técnica material, en su ciencia, en su estilo, y consecuentemente más actualmente progresista en su modernidad”.
En su respuesta, David Alfaro Siqueiros (1896-1974) le recordaba a Tamayo que 12 años antes, él había dicho lo mismo sobre la necesidad de encontrar “el dinamismo que simboliza el afán de velocidad de nuestra época”. Desde la década de treinta, Siqueiros veía la base del valor universal del arte en la creación de una pintura experimental; sus investigaciones con nuevos materiales lo conducen a transformar sus pinturas. Una de las características que aparecía en sus obras de aquélla época era la abstracción. Si bien Siqueiros estaba en contra de este lenguaje pictórico, paradójicamente la experimentación sería uno de los compuestos del nuevo tipo de “realismo”. Siqueiros recurría a la abstracción y le imprimía una fuerza en donde expresaba, de manera incuestionable, la tragedia de la condición humana. Debido a este tipo de propuestas pictóricas, se sentía con todo el derecho para considerar a Rufino Tamayo (1899-1991) un simple “formalista” preocupado solamente por las cualidades plásticas. Este tipo de interpretaciones han construido un mito alrededor de la obra pictórica del maestro oaxaqueño pues se han dejado de lado los contenidos filosóficos e incluso políticos que pueden llegar a tener sus pinturas, en algunos períodos.