Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

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Resumen

Para el autor el propósito de los movimientos artísticos, los llamados “revolucionarios”, fue aniquilar a las academias para alcanzar la liberación estética y abrir así el horizonte hacia la pluralidad. Opina que, en México, el radicalismo revolucionario ha logrado su objetivo; no obstante, sin mostrar etiquetas han reaparecido las academias. Este hecho, señala, ha disminuido la importancia del movimiento estético; sin embargo, comenta que algunos artistas han planteado nuevos caminos para la pintura nacional, como en el caso de Carlos Orozco Romero. Se trata de uno de aquellos pintores mexicanos que hacen “arte puro” alejado de toda intención literaria, sin nexo alguno con lo cotidiano. El articulista apunta algunas reflexiones buscando aclarar y explicar el proceso del trabajo artístico del pintor. Concluye que Orozco Romero es universal por el hecho de estar desligado completamente del medio artístico y que su mexicanismo sólo está vigente en algunas preeminencias de su sensibilidad.

Comentarios críticos

El artículo plantea el logro del arte mexicano durante los años veinte; el cual, a través de distintos frentes, acabó con la hegemonía académica y dio pie a la expresión libre. Sin embargo, los discursos revolucionarios del arte nacionalista, basado en las representaciones populares, pronto cerraron filas ante distintos procesos artísticos más apegados a las vanguardias europeas. Carlos Orozco Romero (1898-1984) fue uno de los pocos pintores que junto con el guatemalteco radicado en México, Carlos Mérida (1891-1984), se apegaron a la idea de un lenguaje artístico universal.

Investigador
Leticia Torres
Equipo
CURARE, Espacio crítico para las artes, Mexico City, Mexico
Localización
Instituto de Investigaciones Bibliográficas : Biblioteca Nacional/Hemeroteca Nacional. México D.F., México