Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

www.mfah.org Home

IcaadocsArchive

Document first page thumbnail
    Categorías Editoriales [?]
    Resumen

    En este texto, publicado en el primer número de Revista de avance, Jorge Mañach analiza el término “vanguardia” en relación con su calidad de ideología una vez adoptado el ‘“ismo’ de militancia”. El autor percibe una diferencia entre el uso de la palabra para referirse a “la novedad”, y su más compleja condición de postura o actitud crítica al comprender “ismo” como significante de una serie de postulados sobre los cuales se intenta definir lo que es “nuevo”. Aun así, Mañach advierte que no es tampoco el “ismo” una tendencia política o doctrinaria, sino una categoría de lo nuevo que se mueve hacia un propósito, un fin. De esta forma, lo que inicialmente aparece como un impulso de renovación y cambio, formulado desde una actitud “vaga y dispersa”, adopta más tarde un “estado de conciencia” que se aleja de lo doctrinal y estático para convertirse en “una responsabilidad a la cual le urge precisar sus condiciones”. Este proceso, el autor sugiere, está determinado por una extensión de las “actitudes individuales” hacia una pluralidad que, como consecuencia, genera un movimiento e intercambio de ideas haciendo urgente la formulación de teorías.             

    Comentarios críticos

    Las reflexiones del historiador y crítico cubano Jorge Mañach se sitúan dentro de las inquietudes que ya en esta época ocupaba a los intelectuales latinoamericanos, quienes buscaban distanciarse de las vanguardias europeas a través de la contestación de los principios estéticos e intelectuales sobre los cuales aquellas se erigían. En cuanto al término “vanguardia”, Mañach lo ubica dentro de un nuevo contexto de la crítica buscando diferenciar su uso de aquel “vocablo nebuloso” que habían encarnado Pablo Picasso, Filippo Tommaso Marinetti y Max Jacob, a quienes cita como precursores de una “furia de novedad”. El autor sugiere pensar el “vanguardismo” como una nueva fase del término vanguardia pero hacia una militancia, hacia un quehacer comprometido de escritores y artistas inmersos en la búsqueda de una expresión independiente, que reflejara los problemas, historias y condiciones de su propia época y contexto. Al final del ensayo aparece una referencia a Ortega y Gasset, quien ve en América Latina la posibilidad de renovación de la que aquella Europa en “decadencia” carecía. Con estas reflexiones, Mañach inaugura el tema que ocuparía muchos de los artículos y números de la revista, el de definir un Arte Nuevo. La idea de un vanguardismo en Latinoamérica ya se comenzaba a considerar desde la particularidad de su contexto cultural, social y político más allá de las tendencias estilísticas que los artistas y escritores europeos formulaban en sus manifiestos cubistas, futuristas y surrealistas. Estos debates marcan un precedente para lo que se considera el vanguardismo en la pintura cubana, el cual tiene sus inicios en Revista de avance a pesar de que viene a concretarse años más tarde a través de la publicación Orígenes, la revista de arte y literatura a cargo de José Lezama Lima.

     

    [Para más sobre este tema, véanse en el archivo digital ICAA los siguientes textos de Jorge Mañach: “Vanguardismo II: La fisionomía de las épocas” (doc. no. 1298747) y “Vanguardismo III: El imperativo corporal” (doc. no. 1298783)]. 

     

    [Sobre Arte Nuevo, consúltese de Martí Casanovas “Arte Nuevo” (doc. no. 832040); (sin autor) “‘1927’ Exposición de Arte Nuevo” (doc. no. 1299824); y de Alejo Carpentier et al. “Al levar el ancla”  (doc. no. 1298675)].