Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

www.mfah.org Home

IcaadocsArchive

Document first page thumbnail
  • Registro ICAA
    1238676
    TÍTULO
    Los vehículos de la pintura dialéctico-subversiva : Experiencias técnicas del Bloque de Pintores (Sección Los Ángeles), 2 de Septiembre, 1932 / por David Alfaro Siqueiros
    DESCRIPCIÓN
    8 leaves
    IDIOMAS
    Español
    TIPO Y GÉNERO
    Hoja Mecanografiada – Conferencias
    CITA BIBLIOGRAFICA
    Siqueiros, David Alfaro. Los vehículos de la pintura dialéctico-subversiva. Experiencias técnicas del Bloque de Pintores (Sección Los Ángeles). Texto mecanografiado. 1932.

     


    DESCRIPTORES GEOGRÁFICOS
Resumen

Se trata de la versión mecanografiada de la conferencia pronunciada por David Alfaro Siqueiros en el John Reed Club de Hollywood el 2 de septiembre de 1932. En ella, narra y fundamenta la creación de lo que llamó “Bloque de Pintores Murales” de Los Ángeles, conformado por un equipo pictórico profesional del Sur de California con el cual Siqueiros realizó un mural para la Chouinard School of Art, otro para el Plaza Art Center, y un tercero para una residencia particular en Santa Mónica. Los murales pintados por el BPM dirigido por Siqueiros ocuparon superficies verticales entre 40 y 160 metros cuadrados y su temática figurativa tuvo un marcado tono social. El primero desarrollaba como asunto Mitin de fábrica; el segundo llevó por título América Tropical oprimida y destrozada por los imperialismos; y el tercero representaba a La burguesía mexicana, surgida de la Revolución, entregada al imperialismo. Desde el inicio de la conferencia, Siqueiros hace hincapié en uno de los pilares de su disertación: la necesidad de una revolución técnica en la pintura al servicio de una revolución social. El muralista mexicano no solo valora la técnica de la pintura impregnada en la pared a través de sistemas mecánicos por adaptarse a las grandes superficies murales, sino por cumplir con los requisitos de la clandestinidad. Sobre todo cuando se trata de realizar murales en el mínimo tiempo posible. En ese sentido, afirma que la revolución técnica es condición indispensable para una estética revolucionaria. 

Comentarios críticos

En todos sus discursos, David Alfaro Siqueiros (1896–1974) opone enérgicamente la pintura “individualista” y “uni-ejemplar” del caballete, a la pintura realizada en equipo (y a veces con carácter multiejemplar como es el caso del cartel político propagandístico) que propone el Bloque de Pintores Murales de Los Ángeles, California.

 

Contra el uso del pincel de mano, la acuarela, el pastel o el fresco tradicional, Siqueiros propone el uso del “cincel de aire comprimido” (para preparar los muros y generar texturas); la “pistola de cemento” para la proyección mecánica de cemento (blanco o común) para aplicación directa de la pintura mediante una “pistola de aire” (espray). Esta debe usarse buscando “su propio estilo” en el resultado pictórico. El mexicano llegó a utilizar este sistema con mortero de cemento que ya lleva el color incluido, como en el fresco tradicional. Reclama asimismo el uso del “soplete de gasolina u oxígeno” para dar un acabado a la capa de cera; todo ello entre otros instrumentos de uso industrial.

 

Por otro lado, Siqueiros ensalza el uso de proyectores eléctricos de imagen para bocetar directamente sobre el muro, así como el uso de cámaras fotográficas y cinematográficas no solo para llevar el registro de trabajo, ayudando así a interpretar las formas en el espacio, sino para tener un documento previo que testimonie la realidad de las luchas sociales en el mundo. Es de interés el hecho de que esta rotunda afirmación de “modernidad” que Siqueiros hace mediante la reivindicación de la fotografía es, en realidad, un retorno al recurso usado por los pintores del siglo XIX. Más aún, el estudio “científico” del efecto psicológico de los colores y sus combinaciones lo considera como parte de esa revolución técnica; como el estudio de formas y texturas, a modo de poder determinar cuáles son las condiciones objetivas de la pintura capaces de producir un estado anímico propicio al sentimiento revolucionario.

 

Siqueiros considera importante trabajar en condiciones de ilegalidad para depurar el uso de estas técnicas y darles la mayor eficiencia política, que este artista suele identificar con un “estilo dialéctico-subversivo”.

 

[Para más información, consulte en el archivo digital ICAA la carta dirigida por Siqueiros al Comité Central del Partido Comunista Uruguayo: “Al Comité Central del Partido Comunista del Uruguay” (doc. no. 1238917)].

Investigador
Gabriel Peluffo Linari
Crédito
© 2016 Artists Rights Society (ARS), New York / SOMAAP, Mexico City, Mexico
Localización
Biblioteca Nacional de Montevideo. Archivo Luis Eduardo Pombo.