Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

www.mfah.org Home

IcaadocsArchive

Document first page thumbnail
Resumen

En este corto ensayo, el crítico Walter Engel busca demostrar que Latinoamérica será un nuevo polo artístico importante al lado de París, gracias a la madurez, riqueza y contenido social de su pintura. Desde el inicio, el crítico austriaco radicado en Colombia aclara que la pintura de la región va más allá de la producción mexicana. Por ello destaca la obra de los colombianos Pedro Nel Gómez, Luis Alberto Acuña, Carlos Correa e Ignacio Gómez Jaramillo; los ecuatorianos Eduardo Kingman y Diógenes Paredes; y el venezolano Héctor Poleo. Denuncia, por ejemplo, la falta de monografías y libros sobre la obra de Nel Gómez, cuyos murales, en su concepto, expresan un “sentir social (…) más genuino, más elemental y más actual que el de muchos frescos mexicanos”. Al argumentar la tesis que da título a su ensayo, Engel afirma que la pintura latinoamericana es madura y consciente de su propio valor y no caerá bajo el “vasallaje servil” de Europa; más bien, habrá un intercambio mutuo favorable a la plástica de ambos continentes. Además, considera que Latinoamericana demostrará a Europa que la pintura moderna puede tener un contenido que comprende interés social, popular, religioso y mítico, sin sacrificar sus valores artísticos. Finalmente, explica que el intercambio cultural que se dará entre ambos continentes —motivado en gran parte por artistas y críticos europeos que emigraron durante la Segunda Guerra Mundial y volverán a sus países de origen provistos del conocimiento directo del arte latinoamericano— sumado a la creciente bibliografía sobre arte moderno en México, demuestran que la influencia latinoamericana sobre Europa se dará durante la posguerra.

Comentarios críticos

La importancia de este ensayo de Walter Engel (1908–2005) radica en que expone, por primera vez en su producción escrita, su tesis de que Latinoamérica será un nuevo polo de creación artística en el mundo en la posguerra. A su juicio, será la base sobre la cual hará la defensa y seguimiento al campo artístico colombiano (entre 1945 y 1965), y posteriormente en Canadá en artículos sobre el arte indígena canadiense. Esta idea de Latinoamérica como un continente que aportará a las vanguardias artísticas en Europa la desarrollará de manera más amplia en un capítulo de su libro Problemas sociales en las artes plásticas [véase doc. no. 1094220], que se publicará dos años después.   

 

El clima de optimismo que se desprende del artículo —escrito pocos meses antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial— está relacionado también con las consecuencias del conflicto bélico en Colombia y el resto del mundo. Como anota el historiador colombiano Javier Ocampo López, en América Latina se vivió, en dichos años, un ambiente triunfalista de “la paz, el desarme, la soberanía nacional, la seguridad social y el derecho de los pueblos a su autodeterminación; y sobre la necesidad de fortalecer el Nacionalismo”. Al mismo tiempo, dicho nacionalismo se relaciona en la vida económica colombiana: bonanza cafetera en la cual el precio del café ascendió en el mercado mundial.   

 

Al mencionar en el ensayo únicamente a artistas nacionales influidos por la pintura mexicana, Engel omite a artistas de tradición académica que todavía gozaban de cierta posición ventajosa en los círculos artísticos de Colombia. Sin embargo es interesante anotar que Engel, conocido por su carácter conciliador (dispuesto a aceptar propuestas diversas en el arte) opina de modo favorable de la pintura ganadora en la quinta versión del Salón Nacional de Artistas, realizado en dicho año. Se trata de Estudio en gris, desnudo femenino de Miguel Díaz Vargas (1886-1956), obra de clara influencia academicista y que, según él, su éxito se debe a “lo realista, inteligible y agradable de sus cuadros, que los hace accesibles a todo el mundo”.

Investigador
Andrés Delgado Darnalt
Equipo
Universidad de los Andes, Bogota, Colombia
Crédito
Courtesy of the Engel/ Marks Families, Ontario, Canada