Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

www.mfah.org Home

IcaadocsArchive

Document first page thumbnail
  • Registro ICAA
    1110331
    TÍTULO
    Max Bill e a arquitetura brasileira vistos por Lucio Costa : oportunidade perdida
    IN
    Arquitetura e Engenharia (Belo Horizonte, Brasil) . --- Vol. 5, no. 26 (Mai.- Jun. 1953)
    DESCRIPCIÓN
    p. 20- 21 : ill.
    IDIOMAS
    Portugués
    TIPO Y GÉNERO
    Artículo de revista – Ensayos
    CITA BIBLIOGRAFICA
    Costa, Lúcio. "Max Bill e a arquitetura brasileira vistos por Lucio Costa: oportunidade perdida." Arquitetura e Engenharia (Belo Horizonte, Brazil), vol.5, no. 26 (May- June 1953).
    DESCRIPTORES NOMBRES
Categorías Editoriales [?]
Resumen

Lúcio Costa comenta la conferencia que dicta Max Bill, publicada en la revista Habitat. El artículo es polémico y desatará debates en esa época. Costa, por su parte, pone en destaque el diferencial que traza la moderna arquitectura brasileña, afirmando que existe un equilibrio entre la intención plástica y el sentido funcional; algo que sería visto con reservas por los practicantes del funcionalismo. En su opinión, Max Bill sería un diseñador de formas puras o aplicables funcionalmente. Considera de valor dicho aporte aunque lo retire de los objetivos del arte, por el hecho de ser fruto de la creación de formas significativas (con determinada intención, interesada o no), por medio de las cuales se manifiestan las pasiones humanas. Costa, a su vez, defiende la arquitectura como una de las bellas artes, donde la selección estética obedece al sentimiento personal accionado incesantemente durante el proceso creativo y prefiere —en lo relativo a la separación o fusión de las artes— el término “integración”. Allí radica, a su juicio, su gran divergencia con Max Bill. Por otra parte, Costa critica las lecturas hechas por Max Bill — publicadas antes en la misma revista HABITAT— en relación a la arquitectura brasileña, y defiende el proyecto del Ministério da Educação e Saúde (1936?43) —marco histórico del inicio de la arquitctura moderna en Brasil que cuenta con el diseño de Le Corbusier y del cual participó Costa, entre otros— al considerarlo acogedor y hecho a una escala humana. Refiriéndose al patio interno de ese edificio de la calle Debret (en el centro de Río de Janeiro), Costa juzga que es algo inadecuado en predios de gran tamaño, explicando la función ejercida por el uso de azulejos (diseñados por el pintor Candido Portinari) que estarían amortiguando la densidad de las paredes no estructurales trayendo así elementos de la tradición portuguesa. Costa aclara en el texto las varias virtudes que presenta el conjunto de la Pampulha (proyectado  por Oscar Niemeyer en Belo Horizonte, 1943), afirmando que, sin su existencia, conquistas arquitectónicas como el Conjunto do Pedregulho (del arquitecto Affonso E. Reidy, 1952, en Río), no serían posibles. En tono irónico, Costa se hace solidario de los intereses sociales de un tipo de arquitectura; sin embargo, insiste en la libertad formal (incluso barroca) como una identidad propia de la cultura brasileña; algo que sería asaz saludable para un tipo de regionalismo de la arquitectura que tome en cuenta diferencias locales.

Leia esta sinopse em português
Resumen

Lucio Costa comenta a conferência proferida por Max Bill, publicada na revista Habitat. Costa ressalta o diferencial da arquitetura moderna brasileira, afirmando um equilíbrio entre intenção plástica e sentido funcional que seria vista com reserva pelos filiados ao funcionalismo. Para o autor, Max Bill seria um designer de formas, aplicáveis funcionalmente ou puras. Considera valiosa tal contribuição, mas a diferencia dos objetivos da arte, pois essa seria fruto da criação de formas significativas com determinada intenção, interessada ou não, através das quais se manifestam as paixões humanas. Defende ser a arquitetura uma das Belas Artes, na qual a escolha estética obedece ao sentimento pessoal que é acionado constantemente durante o processo criativo. Prefere o termo integração, quanto à separação ou fusão das artes, e acredita que encontra nesta concepção sua divergência com Max Bill. Critica suas posturas em relação à arquitetura brasileira. Defende o Ministério da Educação como acolhedor e feito em função do homem. Considera o pátio interno inadequado em grandes edifícios e explica a função dos azulejos para amortecer a densidade de paredes não estruturais e trazer elementos da tradição portuguesa. Esclarece também as varias virtudes do conjunto da Pampulha, e afirma que, sem sua existência, não seriam possíveis conquistas como a do conjunto do Pedregulho. Solidariza-se com Bill acerca da possibilidade de realizar uma arquitetura voltada ao social, mas afirma a liberdade formal, inclusive barroca, como própria da identidade cultural brasileira, o que seria salutar para um regionalismo da arquitetura que contemple as diferenças locais.

Vuelva a la sinopsis en español
Comentarios críticos

Después de haber sido el merecedor del Gran Premio de la Primera Bienal de São Paulo (1951) por su obra escultórica en metal Dreiteilige Einheit [Unidad tripartita, 1950], evento en el cual no pudo estar presente, Max Bill (1908?94), el pintor, escultor y arquitecto suizo, visita finalmente Brasil a invitación del Ministério das Relações Exteriores. Acepta ser entrevistado por el arquitecto y crítico de arte Flávio d’Aquino y el diálogo es publicado inicialmente por la revista Manchete, semanario de gran circulación, y algunos meses después en la mencionada revista HABITAT dirigida por Lina Bo Bardi. Tanto la entrevista como la conferencia que da el arquitecto suizo en la Faculdade de Arquitetura da Universidade de São Paulo provocan cierto revuelo entre los arquitectos brasileños. Bill cuestiona radicalmente el tipo de formalismo (brasileño) que no se compromete con la lógica de creación de la forma, ni tampoco con lo que denomina “función social” de la arquitectura. Tal es el meollo de la discusión que se desencadena con el texto indignado de Lúcio Costa (1902?98), el arquitecto y urbanista brasileño mejor conocido por el proyecto de planificación de la nueva capital, Brasilia (1956?61).

 

En referencia a este asunto, consúltese de Flávio d´Aquino, “Max Bill Max Bill critica a nossa moderna arquitetura”, Manchete, Rio de Janeiro, 13 jun. 1953; de Max Bill, “O arquiteto, a arquitetura, a sociedade”, Habitat, n.14, São Paulo, enero. /feb. 1954; y de Eduardo Corona, “O testamento tripartido de Max Bill”, A & D: Arquitetura e Decoração, n.4, São Paulo, mar./abr. 1954.

Leia este comentário crítico em português
Comentarios críticos

Após receber o grande prêmio da I Bienal do Museu de Arte Moderna de São Paulo, em 1951, Max Bill visita o Brasil a convite do Ministério das Relações Exteriores. Fornece esta entrevista ao arquiteto e crítico de arte Flávio de Aquino, que é publicada na revista Manchete, semanário de grande circulação e, alguns meses depois, na revista Habitat. A entrevista e a conferência que o arquiteto suiço pronuncia na Faculdade de Arquitetura da Universidade de São Paulo provocam reação polêmica entre arquitetos brasileiros, ao serem questionados pelo descompromisso com a lógica da criação da forma e com o que ele chama de "função social" da arquitetura.

 

Ver o debate em torno do assunto nos documentos: Flávio d´Aquino, "Max Bill censura os arquitetos brasileiros"; Max Bill, " O arquiteto, a arquitetura , a sociedade";" e Eduardo Corona, "O testamento tripartido de Max Bill". Nota: o título foi grafado erroneamente "May Bill".

 

g- Crítica de arquitetura: debate entre forma e função social

Vuelva al comentario crítico en español
Investigador
Marco Andrade
Equipo
FAPESP, São Paulo, Brasil
Crédito
© Casa de Lucio Costa, 2013
Localización
Faculdade de Arquitetura e Urbanismo da Universidade de São Paulo