Documents of 20th-century Latin American and Latino Art

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Resumen

“El americanismo de los años 40 y la nueva vanguardia colombiana”, ensayo publicado por el historiador Álvaro Medina en 1978 hace referencia a la situación de los lenguajes artísticos derivados de la Escuela de París en América Latina, en donde, debido a la preeminencia del muralismo mexicano, habrían perdido protagonismo durante la primera mitad del siglo XX. En Colombia, desde finales de la década de treinta, se inició un alejamiento generalizado de los postulados del muralismo mexicano cuyo propulsor había sido el poeta Jorge Gaitán Durán y sus principales seguidores: Pedro Nel Gómez, Ignacio Gómez Jaramillo, y Carlos Correa. La crítica de Medina destaca dos generaciones del muralismo colombiano: la primera, protagonizada por Alipio Jaramillo, bajo el referente del muralismo mexicano, y la segunda (década de cincuenta) impulsada por artistas cercanos a la abstracción como Eduardo Ramírez Villamizar, Alejandro Obregón y otros. Según Medina, esta afiliación a ciertos lenguajes derivados de la Escuela de París no necesariamente conllevó la renuncia a temas sociales entre nuestros artistas.

Comentarios críticos

Este breve ensayo, publicado en 1978 junto con otros textos del mismo autor, inició un proceso de interés y revisión histórica sobre el arte colombiano entre las décadas de veinte y cuarenta, cuyo complejo panorama artístico había sido reducido y relegado a un segundo plano (décadas de cincuenta y sesenta) debido, especialmente, al juicio negativo que imperó bajo la crítica ejercida por Marta Traba (1923-1983) en torno a varios artistas de la época.

 

No cabe duda que, durante los setenta, los historiadores, alejados entonces de muchos prejuicios existentes sobre los pintores de la primera mitad del siglo XX, empezaron un proceso de revisión científica y revaluación histórica de artistas olvidados. A raíz de la exposición sobre Andrés de Santa María (1860–1945) en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (1971) surgió un interés creciente por artistas decimonónicos tales como Roberto Páramo (1859–1939), Fídolo Alfonso González Camargo (1883–1941) y el mismo Santa María; interés que conllevó la publicación de extensas monografías, alcanzando su punto máximo en la década de noventa. Por su parte, el historiador del arte Álvaro Medina (n. 1942), quien también propulsó en su momento el estudio de los anteriores artistas, inicia el proceso de revaloración del arte colombiano entre las décadas de treinta y cincuenta.

 

Aunque su libro más conocido Procesos del arte en Colombia (véase “Introducción: para entrar en combate” de Álvaro Medina, doc. no. 1082796) no se detiene puntualmente en las décadas del treinta y cuarenta, el presente ensayo y sus libros posteriores El arte colombiano de los años veinte y treinta (Bogotá: Colcultura-Tercer Mundo Editores, 1995) y Arte y violencia en Colombia desde 1948 (Bogotá: Museo de Arte Moderno, 1999) continúan, de forma cronológica y temática, en el primer libro aquí mencionado.

 

Otros autores que abarcarán profusamente la llegada al país de los primeros lenguajes del todo modernos serán tanto la investigadora uruguaya Ivonne Pini con el libro En busca de lo propio: inicios de la modernidad en el arte de Cuba, México, Uruguay y Colombia 1920-1930 (véase “Presentación” de Ivonne Pini, doc. no. 1093353) como la historiadora del arte Carmen María Jaramillo.

Investigador
Taller Historia Crítica del Arte (U.N.): Halim Badawi
Equipo
Universidad de los Andes, Bogota, Colombia
Crédito
© Álvaro Medina, Bogotá, Colombia